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"Dicen que dormir

es morir por un tiempo.

Puede que sea cierto,

siempre que se duerma

y no se tengan sueños."

("Pensamientos", MANUEL CORRALES)

 

Un espacio de intimidad compartida

 

Varias son las razones que me impulsa a crear un espacio de este tipo, donde me retrato ante todo aquel que se quiera asomar, pero la más intensa es la de no permanecer impasible ante todo aquello que me rodea. Desde siempre me ha gustado escribir, supongo que por herencia paterna, no se si bien o mal, pero mi inconstancia y desidia me han impedido hacerlo de forma continuada a lo largo de mi vida, pero llega un estadio existencial en el que te planteas retos impensables, un ataque a lo desconocido desde el conocimiento de mis limitaciones y aquí estoy escribiendo a la ausencia por si le interesa a la concurrencia.

Una vez enfrentado al desafío surge de nuevo la duda, ¿sobre qué escribo?, la respuesta me llega clara, de lo que entiendas, es decir, de mí mismo, ya es complejo intentar comprenderse uno como para pretender entender a los demás; no de un yo reflejado en un espejo, sino de un yo interactivo con la sociedad que me rodea, no pretendo conversar sobre como es el mundo, sino como reacciono ante los estímulos que me envía, alguien bautizó esa reacción como sentimientos y de eso se trata.

Definido ya sobre qué, se me abre un nuevo interrogante, ¿cómo?, que resuelvo estructurándolo en cuatro grandes apartados; uno primero, Interioridades, donde alumbraré pequeños relatos ficticios o reales que surgen de mi personalidad intimista, aquella que Jung investigó en su Psicología Analítica; después otros tres, Política, Sociedad y Cultura, a modo de artículos de opinión sobre actos o noticias que causen en mí la irrefrenable necesidad de comentar, a modo de un freudiano súper-yo público.

Todo irá recogido en un Blog y en los distintos apartados de esta Web iré dejando el enlace directo a cada una de sus entradas, con objeto de que todo aquél que quiera dejar una opinión sobre lo que escribo pueda expresarla, sin más requisitos que la buena educación y los buenos modos, anhelando que se convierta en un diálogo de enriquecimiento interno. No me planteo ninguna periodicidad ni línea argumental más allá de la que me imponga mi conciencia, la apuesta es personal y por el mero hecho de poderlo realizar ya me siento recompensado, si además consigo tu atención, mi dicha será eterna. Bienvenido.

 
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