Haz clic aquí para volver a la página de inicio

"Tocar en Sevilla era una lucha constante contra todo por eso de los pelos largos y el fumar. Sevilla es la madre del geranio."

 

(Disco Expres - 1974, JESÚS DE LA ROSA)

 

La Historia comienza extramuros

Si difícil es encontrar la génesis de cualquier movimiento cultural de la humanidad, más aún lo es en este caso, dónde las fuentes son diversas según el protagonista que lo relate, aunque todo parece indicar que de la Nada nacional, surgió un géiser musical lanzando andanadas de vinilo y emisiones modulares por el rancio y mariano espacio sevillano; entre volanderos artilugios de invasiones y cánticos patrióticos de barras y estrellas, los americanos estadounidenses de las bases de Morón y Rota, y de su dormitorio residencial del barrio de Santa Clara de Sevilla, regaban el panorama musical de aquellos '60, de los últimos lanzamientos de Soul y Rock. Así empezaba el quejío flamenco a dejar paso a electricidades más o menos vanguardistas y los músicos de aquí, que mamaron flamenco y copla, asimilaban como mejor podían los nuevos sonidos que imperaban.

Los Jimi Hendrix, Cream, Doors, Pink Floyd y, por extensión, todo el movimiento Progresivo, empezaban a circular entre el incipiente hipismo sevillano, de melenas y campanas, de subconsciente flamencoide, naciendo un movimiento autóctono donde se mezclaban promotores y músicos junto a vanguardistas estudiantes urbanos, la Universidad hispalense siempre entre ser la punta de lanza de la ruptura generacional fomentada en su masa estudiantil y el trasfondo conservador de tradiciones arcaicas de rectores y decanos. Así nace el llamado Underground sevillano, a medio camino entre la sicodelia lisérgica y cannabislesca y taquitos de jamón, fino y gambas, entre sillas de enea.

De la semilla undergroundiana partiremos hacia el viaje por la música, donde la lluvia, en forma de inventiva musical, la haría germinar en el sonido más sublime para el espíritu.

No podemos olvidar que también el flamenco cruzaba nuestras fronteras, acompañando a literatos sanferminescos, toreros masculinizantes de lo español y artistas de folclorismo hollywoodiense, intentando contaminar el rock anglosajón, desde donde nos llegan, paradójicamente, las primeras intenciones de fusión, una antiestética quimera musical del guitarrista pamplonés Sabicas, en neoyorquino afincamiento, y el guitarrista de jazz Joe Beck, llamada "Rock Encounter", así como la más elaborada Caravana Española de los Doors.

    Página anterior Página siguiente

 

Para contactar pulsa aquí