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"La resurrección de Cai parece un milagro. Un regalo inesperado, bálsamo poderoso, secreto tesoro a voces"

 

(Blog "Rosas & Mosquitos" - 2.010, ENRIQUE ALCINA)

 

 

METÁFORAS DE LUZ

Bujío (2.010)

 

1- El Barrilete - 2:39

2- Vuelvo - 3:33

3- Las Hijas de Atlas - 2:57

4- África - 4:06

5- Por mi Camino - 4:31

6- El Monte de la Luz - 3:53

7- Mareítos - 3:49

8- Si te Vas - 4:31

 

Tema 1, 3 y 7 compuesto por José Antonio Fernández Mariscal

Tema 2 compuesto por Fernando Lobo, Diego Fopiani y Jose A. Fernández Mariscal

Tema 4 compuesto por Blas Lago, Jose A. Fernández Mariscal y Diego Fopiani

Tema 5 compuesto por Diego Fopiani y Paco Rosado, arreglado por Blas Lago, Jose A. Fernández Mariscal y Diego Fopiani

Tema 6 compuesto por Blas Lago y Diego Fopiani

Tema 8 compuesto por Blas Lago y Fernando Lobo

 

Dedicados: Tema 1 a Enrique Fernández Mariscal. Tema 2 a la Familia del Rock Andaluz. Tema 5 a Juan. Tema 6 a El Ferrer.

 

 

CAI

 

CAI son:

 

Diego Fopiani "Fopi": Batería, percusiones en 2 y 4, voz en 2, 4, 5, 6 y 8

José Antonio Fernández Mariscal: Guitarra solista, guitarra acústica, bajo (excepto en 6 y 8), teclados en 3, coros en 4, 5 y 8, palo de lluvia en 5, sobrecitos de azúcar en 4

Blas Lago: Piano (excepto en 3 y 7), teclados en general en 5, 6, 7 y 8, sintetizador en 5, 6, 7 y 8, teclas string en 3 y 4, clavinet en 1, órgano en 7

 

Portada, contraportada e interior:

 

Diseño de Antonio Bujío.

Texto de las Metáforas del interior de José Antonio Fernández Mariscal.

Texto de contraportada e interior de Enrique Alcina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMENTARIOS

Sonidos en claroscuro y repasos infinitos, porque este disco es para oírlo despacito, sin prisas, matizando las sensaciones boscosas de la primera escucha, escarbando al encuentro de las alegrías, la llamada de Cai. Porque, para mí, eso era Cai, alegrías bajo un sol rubio en el cielo límpido, interminable azul reflejado en un blanco níveo y la estela de un vuelo sinfónico por la bahía flamenca.

Y Cai no estaba, al menos no ese Cai, ha cambiado de hechuras con los nuevos tiempos, sonidos nuevos de un Jazz viejo y un flamenco que va asomando trémulo, cada vez un poco más firme con la escucha nueva, aquí, allí, acullá... y son muchas las que hacen falta y, aún así, falta.

Un disco que empieza bajito y va creciendo, del primer tema al último, del pase inicial al siguiente, aunque quizá sea yo el que lo sienta así en mis ansias de encontrar el eslabón perdido hace veintinueve años cuando la evolución se paró en seco. Entre medias ¿qué nos perdimos? El mejor ejemplo, su primer tema "El barrilete", instrumental a modo de introducción de lo que es el sonido de todo el disco (muy enérgico el teclado de Blas Lago y profunda la eléctrica y más plácida la acústica terreno de José Antonio Fernández Mariscal "El Niño", la batería en segundo plano, como no a cargo de Diego Fopiani "Fopi" al igual que la voz, el bajo más secundario aún también pulsado por "El Niño"), es un tema de rock jazzístico, más que de jazz rockero. "Vuelvo" es una declaración de intenciones del retorno del grupo, sentimos, aunque lejano aún, a Cai por la voz de Fopi, ¡ay el tiempo!, y el punteo intermedio de la acústica. Continúa con el primer tema que dieron a conocer en esta nueva singladura, hace ya tres años, "Las hijas de Atlas" muy buen jazz para que la guitarra se luzca por los nuevos senderos marcados. En "África" los sonidos raciales salen a florecer, parece que es algo imprescindible la alusión en los nuevos lanzamientos, ¿estará el futuro en las melodías subsaharianas? Estos cuatro primeros temas, lo que sería una cara "A" en los L.P. de vinilo, constituyen la parte más experimental del disco y empiezan en la antigua cara "B" a estructurarse los temas más próximos al Rock Andaluz que todos conocemos, aunque el roce es cuasi tangencial, de arco infinitésimo, "Por mi camino" acentúa algo el flamenco presente de siempre en el grupo, un Fopi por terrenos más naturales y lucimiento de los teclados, giros propios de esa música, olvidados en la primera parte, afloran por fin en el mejor tema, para mí, de todo el trabajo. "El monte de la Cruz" sigue por el camino insinuado y nos anuncia que los nuevos Cai son posibles sin renunciar a los viejos Cai, ese paso adelante, firme, pero sin sacrificio de lo andado. Para seguir, el instrumental "Mareítos" el tema más sinfónico que amenaza con volver al inicio del disco, pero se queda en amago afortunadamente, aunque corto en su desarrollo. Cierran con "Si te vas" volviendo al sonido jazz sin nada más que decir.

La sensación de vacío al principio, de no encontrar lo esperado, me decía que no podía ser, que eso no era Cai y a fuerza de repetir una y otra vez el láser sobre el disco, le van saliendo matices, no sé si seré yo sólo al que le ha pasado y sinceramente creo que el disco apunta, pero ahí se queda, entre sombras de lo que podía haber sido y la luz que no maduró en la composición de los temas, ¿había prisas?

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